Los Rayos y las Iniciaciones

Tomo número 5 del Tratado sobre los Siete Rayos

Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul

(Alice A. Bailey)

 


INDICE

PRIMERA PARTE 11

CATORCE REGLAS PARA LA INICIACIÓN GRUPAL

Pag.

OBSERVACIONES PRELIMINARES 13
PALABRAS DE INTRODUCCIÓN 21

Regla Uno El Devenir y la Función Grupales 32
Regla Dos Aceptado como Grupo 50
Regla Tres Dual es el Movimiento hacia delante 67
Regla Cuatro Evocación de la Voluntad 83
Regla Cinco El Todo Macrocósmico 101
Regla Seis El Grupo sigue adelante en la Vida 112
Regla Siete La Palabra Invocadora 119
Regla Ocho Los Siete, los Tres y el Uno 130
Regla Nueve El Iniciador Uno 146
Regla Diez O.M. el Sonido Creador 154
Regla Once El Cuarto Gran Ciclo de Realización 178
Regla Doce Servicio Grupal Iluminado-Salvador 191
Regla Trece El Misterio Oculto 208
Regla Catorce La Quíntuple Demanda 238


SEGUNDA PARTE 267

LOS RAYOS Y LAS INICIACIONES

OBSERVACIONES PRELIMINARES 269
PRIMERA SECCIÓN. EL ASPIRANTE Y LOS MISTERIOS DE LA INICIACIÓN 288

La Entrada a través de los dos Portales de la Iniciación 288
El Portal de la Iniciación 288
El Portal que da entrada al Camino de la Evolución Superior 295

La Entrada en el Ashrama 303
Los siete Grupos de Ashramas dentro de la Jerarquía 308
Los siete Senderos que enfrenta el Maestro 327
El Sendero del Servicio en la Tierra 328
El Sendero del Trabajo Magnético 331
El Sendero de entrenamiento para los Logos Planetarios 335

Ciertos Cambios Jerárquicos 338
El Sendero hacia Sirio 341
El Sendero de Rayo 346
El Sendero que recorre el Logos Mismo 348
El Sendero de la Filiación Absoluta 349

Párrafos Extraídos de Tratado sobre Fuego Cósmico 352
Análisis de la Tensión Mundial 353

La Vida Dual del Proceso Iniciático 356
La Vida Dual del Discípulo 359
La Existencia Dual del Maestro 361

La Ciencia del Antakarana 364
La Construcción del Antakarana 366
La Naturaleza del Antakarana 373
El Puente entre los Tres Aspectos de la Mente 377
El Puente como Agente de Alineamiento 388
La Técnica de la Construcción 391
En el Pasado 393
En el Presente 397
Seis Etapas del Proceso de Construcción 400
La Tarea Inmediata 409
Los Siete Métodos de Rayo 413

Delineamiento de la Contemplación Reflexiva 421
Significado del Proceso Iniciático 436
Fusión de la Conciencia del Maestro con la del Discípulo 446
Impresión de la Intención Jerárquica en la Mente del Discípulo 451

SECCIÓN SEGUNDA. EL ASPIRANTE Y LAS INICIACIONES MAYORES 457

La Relación de los Siete Rayos con las Iniciaciones 458

Los Rayos y las Cinco Iniciaciones que enfrenta la Humanidad 465
Primera Iniciación. El Nacimiento. Séptimo Rayo 465
Segunda Iniciación. El Bautismo. Sexto Rayo 473
Tercera Iniciación. La Transfiguración. Quinto Rayo 484
Cuarta Iniciación. La Renunciación. Cuarto Rayo 494

El Tipo particular de la Energía involucrada y su Efecto iniciático 497
El Efecto de la Energía de Armonía a través del Conflicto sobre la
Humanidad 501
El Factor del Rayo Amor Sabiduría cuando controla al Cuarto Rayo 504
El Efecto del Rayo de Armonía a través del Conflicto en el Mundo
Moderno de Naciones 509
Los resultados de la Actividad del Cuarto Rayo sobre el Discípulo
Individual 522
Resumen y Predicción 524

Los Rayos de Aspecto y las Iniciaciones Superiores 526
Quinta Iniciación. La Revelación. Primer Rayo 529
El Efecto que en la Actualidad Produce el Primer Rayo sobre la Humanidad 530

Sexta Iniciación. La Decisión. Tercer Rayo 536
Séptima Iniciación. La Resurrección. Segundo Rayo 537
Octava Iniciación. La Gran Transición. Cuarto, quinto, sexto, y
séptimo rayos 537

(Los cuatro rayos menores)
Novena Iniciación. La Negación. Primero, segundo y tercer rayos 537


(Los tres rayos mayores)

LAS SIETE Y LAS NUEVE INICIACIONES DE NUESTRA VIDA PLANETARIA 538

La Significación de las Iniciaciones 542
Primera Iniciación. El Nacimiento en Belén 544
Segunda Iniciación. El Bautismo en el Jordán 551
Tercera Iniciación. La Transfiguración 562
Cuarta Iniciación. La Gran Renunciación o Crucifixión 566
Quinta Iniciación. La Revelación 575

La Parte que Desempeña la Energía al Inducir a la Revelación 579
El Lugar que ocupa la Voluntad para Inducir a la Revelación 584

Sexta Iniciación. La Decisión 587
Séptima Iniciación. La Resurrección 596
Octava Iniciación. La Gran Transición 602
Novena Iniciación. La Negación 602

APÉNDICE 605
CINCO GRANDES ACONTECIMIENTOS ESPIRITUALES 607
ESTANZAS PARA DISCÍPULOS 624



 

Cuarta Iniciación. La Renunciación. Cuarto Rayo.

 


La Energía de Armonía a través del Conflicto.

Nuestro estudio de hoy es de profundo interés y tiene mucho que ver con la actual situación mundial. Quisiera aclararles dos hechos importantes:

1. Que la guerra mundial (1914 1945) fue completamente inevitable, aunque el conflicto pudo haber permanecido en niveles mentales, si la humanidad hubiera decidido correctamente.


2. El hecho de la inevitabilidad del retorno de Cristo en esta era y en un futuro relativamente inmediato.

Me ocupo aquí de una ley inmutable, porque las energías de los diversos rayos actúan de acuerdo a la ley; por lo tanto, lo único que puede hacer la humanidad es aceptarlo, determinando sólo lo que podría denominarse el lugar o la esfera de actividad de estos dos importantes acontecimientos.

 

La determinación del género humano de luchar en el plano físico por las cuestiones involucradas en la guerra mundial, determinó automática y simultáneamente, la esfera de actividad de Cristo -intentaré demostrarlo. De muchas maneras, esta instrucción particular es una de las más importantes que he dado hasta ahora, debido a sus implicaciones esenciales y evidentes. Por lo tanto, estudiaremos la Cuarta Iniciación y su relación con el Cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.

Este cuarto rayo, como se ha dicho varias veces, está fuera de encarnación, en lo que concierne a los egos de los hombres o almas que han encarnado. Desde otro ángulo, sin embargo, está siempre activo y presente, porque es el rayo que rige al cuarto reino de la naturaleza, el reino humano en los tres mundos de la evolución estrictamente humana.

 

Es la energía dominante, ejerciendo presión sobre el cuarto reino; presión ejercida principalmente hacia el fin de la cuarta raza humana, la atlante; en esa época, los hombres comenzaron a evidenciar un creciente sentido de responsabilidad y por lo tanto la facultad de demostrar una elección discriminadora.

 

Esto, en la cuarta raza, condujo a la gran guerra que culminó en el Diluvio, cuya evidencia se halla en todas partes del mundo, estando atestiguado en la mayoría de las Escrituras mundiales.

 

En esa era, el mundo que entonces los hombres conocían, estaba ampliamente involucrado, y también implicados los Adeptos de las Logias Negra y Blanca, y tuvo lugar la primera gran lucha entre los exponentes del mal y las Fuerzas de la Luz, lo cual no fue concluyente, y la derrota se evidenciaba más por el lado del bien que por el del mal.

 

Bajo el simbolismo del Diluvio, los estudiantes podrán observar que la lucha estuvo enfocada principalmente en el plano astral, aunque históricamente se libró en el plano físico, dando por resultado la destrucción del mundo por el agua, como podrá expresarse también simbólicamente.

 

En la guerra culminante del pasado inmediato, el plano mental fue el foco de las fuerzas amalgamadas, porque la guerra en realidad constituyó un choque de ideologías y ha sido más el resultado del pensamiento del hombre que de sus deseos emocionales.

 

Por consiguiente involucró automáticamente los tres niveles de la actividad humana y se libró en el plano físico, aunque impulsada desde el plano mental.

Esta vez estaba implicado el símbolo del fuego en vez del de el agua, y este fuego condujo a la destrucción de hombres y ciudades por el fuego (literalmente, "fuego desde los cielos"), por la evocación de las emociones ardientes tan prevalecientes en los concilios de los hombres en la actualidad; la sequía del año 1947 que quemó los suelos de Europa y Gran Bretaña, fue precedida -en forma curiosa- por las inundaciones y las lluvias de la primavera anterior, evidenciándose así la repetición de los ciclos, repetición característica del proceso natural, quedando registrada cada etapa de la evolución humana, y produciendo un punto culminante que señala así el pasado y el presente, pero dejando (como sucede ahora) encerrado en el futuro los procesos determinativos del pensamiento y la planificación del hombre. Como el hombre piensa y decide "en su corazón", así será el futuro de la humanidad, pues el mismo proceso individual se repite para todo el género humano.

 

 

Quisiera abarcar este tema clasificándolo en varias partes:

1. El tipo particular de energía involucrada y su efecto iniciático. Esto concierne al Principio de Conflicto contenido en la actividad del cuarto rayo.


2. El efecto sobre la entera humanidad. La "Iniciación de la Renunciación" es una expresión del resultado de la actividad de este Principio.


3. El factor de segundo Rayo de Amor-Sabiduría, al controlar básicamente al cuarto rayo y complementar el retorno de Cristo, porque está involucrado el poder del centro cardíaco.


4. El efecto de este cuarto rayo en el mundo moderno de naciones y de organizaciones fundamentales.


5. El resultado de la actividad de este cuarto rayo sobre el discípulo individual:


a. En los tres aspectos de su naturaleza: física, emocional y mental.


b. En la personalidad fusionada con el alma.


6. Resumen de todo el tema y una predicción de las posibilidades futuras.

Trataré de considerar este tema lo más concisamente posible, haciéndolo excesivamente breve, o tan breve como su importancia histórica y su ángulo definido lo permita. Toda la historia humana ha sido condicionada por el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto, y este rayo ha determinado el "círculo no se pasa" dentro del cual la humanidad debe trabajar.

 

El efecto de este rayo es en la actualidad de naturaleza predominantemente grupal y no hay -excepto en las filas de discípulos de la Gran Logia Blanca- almas de cuarto rayo en encarnación.

Cuando la humanidad haya decidido la meta y el método de reconstrucción y de reorganización, que deben tener lugar dentro de la periferia del "círculo no se pasa" del cuarto rayo, entonces (si la decisión de la humanidad es correcta y no se posterga) muchas almas de cuarto rayo reasumirán la encarnación y completarán la decisión humana. Esto marcará una gran encrucijada en la historia de la humanidad y permitirá que la energía del séptimo rayo sea dirigida con mayor ventaja.


El Tipo particular de la Energía involucrada y su Efecto Iniciático.

Enfrentamos aquí un problema básico, es decir, la naturaleza del Principio de Conflicto, característica sobresaliente de este cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. De ninguna manera este tema es fácil de tratar o aclarar, pues deberá considerarse la rectitud del conflicto, su naturaleza separatista, su efecto eliminativo y su poder condicionador, no sólo de la humanidad sino también de la Jerarquía. Cuando estudiemos la cuarta iniciación, la Renunciación, los efectos de su actividad emergerán con más claridad.

 

Fundamentalmente, este cuarto rayo es el responsable de los esfuerzos y las violencias, y del conflicto iniciado entre el principal par de opuestos que denominamos espíritu materia.

 

Esta energía de cuarto rayo pone en evidencia la distinción (tan a menudo mal comprendida por el hombre) entre el bien y el mal.

 

En los días atlantes, los conductores de los hombres, bajo la influencia de esta eminente energía de cuarto rayo, tomaron una decisión que acentuó el aspecto materia, de acuerdo con sus deseo y reacción emocional, presentes en la dualidad esencial de la manifestación y, de esta manera, se inauguró la Era del Materialismo, la cual se ha forjado paralelamente a través de la codicia, odio, separatividad y agresión.

 

En el siglo actual este materialismo condujo a la guerra mundial que, en realidad, fue la expresión de un cambio de orientación y, por lo tanto, en cierta medida, un futuro triunfo del Bien.

 

La balanza, lenta, muy lentamente, se va inclinando del lado del aspecto espíritu de la dualidad; aún no se ha inclinado totalmente, ni siquiera en intención, pero las cuestiones se van esclareciendo cada vez más en las mentes de los hombres y hay indicios que el hombre eventualmente decidirá en forma correcta, alcanzará un punto de equilibrio y finalmente lanzará el peso de la opinión pública del lado de los valores espirituales, conduciendo así a una renunciación colectiva del materialismo, particularmente en sus formas más burdas y físicas.

 

El momento no ha llegado todavía, pero un gran despertar está en proceso; sin embargo, los hombres verán correctamente, sólo cuando este Principio de Conflicto sea apropiadamente valorado, como una necesidad espiritual, y empleado por la humanidad como instrumento para lograr la liberación de los erróneos controles y principios.

 

Así como el discípulo individual lo emplea para zafarse del control de la materia en los tres mundos, comenzando por la liberación del control del cuerpo físico, saliendo del control de la naturaleza emocional y formulando para si mismo una ideología espiritual que le permita salir del control de los tres mundos de las formas, para empezar a actuar como personalidad fusionada con el alma, así también el género humano debe hacer lo mismo en formación masiva.

 

Este proceso culmina cuando el hombre recibe la cuarta iniciación, la Gran Renunciación, y la humanidad lo hará en un futuro distante; este "punto de surgimiento" se alcanza por la correcta decisión y como resultado de la correcta aplicación del Principio de Conflicto.

 

Será evidente que este Principio de Conflicto está estrechamente relacionado con la muerte.

 

Por muerte quiero significar la extracción de las condiciones de la forma -física, emocional o mental, o la cesación del contacto (temporaria o permanentemente) con la forma física, con el espejismo astral y la ilusión mental; o el rechazo de maya, nombre dado a ese efecto omnincluyente que abruma al hombre sumergido en el materialismo de cualquier tipo y, por lo tanto, dominado (desde el ángulo del alma) por la vida en los tres mundos.

Es el Principio de Conflicto, latente en cada átomo de sustancia, que produce ante todo conflicto, luego renunciación y finalmente emancipación; trae cualquier tipo de guerra, luego rechazo y finalmente liberación.

 

Este principio, como podrá verse, está estrechamente relacionado con la Ley de Karma; a este principio se refiere Annie Besant cuando habla en uno de sus libros de que la sustancia de la cual están hechas todas las formas, se halla -desde el alborear del proceso creador- contaminada de karma.

 

Un profundo significado, oculto en la idea a menudo expresada, de que la muerte es el gran Liberador, subyace en el Principio de Conflicto, que ha conseguido establecer condiciones por las cuales el aspecto espíritu se libera (temporaria o permanentemente) del aprisionamiento que significa vivir en determinado tipo de forma, ya sea individual o grupal.

 

Como discípulos y aspirantes, pueden interpretar la actuación de este principio cuando observan en sus propias vidas el efecto que producen el esfuerzo y la tirantez, los puntos de crisis o tensiones, el conflicto entre el alma y la personalidad.

El conflicto, tal como lo entendemos, siempre está presente antes de la renunciación y recién en esta cuarta gran crisis espiritual, ese conflicto, tal como lo entendemos, termina.

 

En el reino del vivir amorfo, en el cual la Jerarquía vive, se mueve y tiene su ser, el conflicto, que ha desarrollado en el hombre el sentido de elección discriminativa, es reemplazado por la crisis de decisión -no la decisión basada en la percepción discriminativa entre lo correcto y lo erróneo o la espiritualidad y el materialismo, sino la percepción del Plan, la participación en el Propósito y la prevención del mal.

 

Quisiera que mediten sobre estas tres frases que caracterizan a las crisis de decisión enfrentadas por el Maestro después de la cuarta iniciación y que ocupan el lugar de las crisis de discriminación, que preceden esa etapa:

Percepción del Plan.
Participación en el Propósito.
Prevención del mal.

 

Estas decisiones están basadas, primero, en la buena voluntad hacia todas las formas en los tres mundos y, segundo, en la voluntad al bien que impulsa y complementa los tres aspectos creadores y manifestantes de la divinidad.

Estamos hablando de cosas muy profundas; es conveniente recordar que todas las crisis en el mundo material -las individuales y las relacionadas con la entera humanidad- están regidas por el Principio de Conflicto, mientras que las crisis en el mundo espiritual están controladas por el esotérico Principio de la Decisión.

 

El Principio de Conflicto es el factor principal que subyace en la evolución de la forma como campo de experiencia para el alma, en los cuatro reinos de la naturaleza: el humano y los tres subhumanos.

 

Está basado en el factor intelectual de la discriminación, inherente en el más pequeño átomo de sustancia, que alcanza su expresión más plena en la humanidad evolucionada; los indicios de que ha realizado su propósito, en lo que a la humanidad concierne, residen en la recepción de la Iniciación de la Renunciación.

 

El Principio de la Decisión que controla al Maestro rige su trabajo dentro de la Jerarquía en relación con Shamballa y en conexión con el servicio prestado en los tres mundos; está basado en la energía del segundo Rayo de Amor Sabiduría, así como el Principio de Conflicto se basa en la energía del tercer Rayo de Inteligencia Activa.

 

Este Principio de la Decisión, como factor controlador, es puesto a prueba en la sexta iniciación, la Iniciación de la Decisión; en ese momento, el aspecto voluntad de la divinidad resume en forma excepcional todas las pasadas realizaciones de los dos principios y trae un ciclo final de desenvolvimiento para el cual no tengo un nombre realmente apropiado, pero que culmina en la novena iniciación, la de la Negación. Por lo tanto, tenemos en relación con estos principios (todos relacionados con la Ley del Karma), tres grandes iniciaciones, en las cuales finalmente se pone a prueba la eficacia de su acción inherente, por la liberación obtenida:

 

 

1. La Iniciación de la Renunciación…Cuarta Iniciación,


El Principio de Conflicto.
Regido por el Cuarto Rayo.
Activo en el Reino humano, el cuarto.
Que conduce a la correcta discriminación.

 

2. La Iniciación de la Decisión …Sexta Iniciación.


El Principio de la Decisión.
Regido por el Tercer Rayo.
Activo en la Jerarquía.
Que conduce a la correcta Percepción y Participación.

 

3. La Iniciación de la Negación... Novena Iniciación.


El Principio del Ser Liberado (¿podría ser denominado así?) .


Regido por los tres Rayos mayores.
Activo en Shamballa.
Que conduce a cualquiera de los siete Senderos.

En esta clasificación tenemos una imagen amplia y general de los tres Principios mayores que conducen a tres grandes acontecimientos espirituales, y cada uno es una expresión de la personalidad, del alma y de la mónada. Cuando está involucrada toda la humanidad, el efecto se produce sobre el alma encarnante del reino humano, luego sobre las almas liberadas de los Miembros de la Jerarquía y, finalmente, sobre el Ser que caracteriza al Concilio de Shamballa.

 

Así aparece una síntesis planificada, produciendo inmutabilidad, inevitabilidad y correcta previsión; también es resultado de la liberación del libre albedrío, y de ninguna manera infringe el derecho del hombre o discípulo individual, para decidir libremente, cuando el Principio de Conflicto lo ha hecho consciente del dualismo básico de los mundos manifestados.

 

Esto le presenta un campo de batalla y un campo de experiencia donde hace grandes elecciones experimentales y llega eventualmente a la correcta orientación y al portal de la iniciación, progresivamente revelado a él, como resultado de la elección, percepción y decisión correctas. De esta manera hemos abarcado las nueve iniciaciones.

 

El Principio de Conflicto tiene una estrecha relación con el sendero del discipulado, y he aquí la razón del aspecto incluyente y sintético del conflicto mundial actual, aunque los aspectos físicos del conflicto están ahora grandemente aminorados (pero aún presentes, en pequeña escala, en varias partes del mundo), pues el conflicto no ha terminado ni está resuelto todavía. Sigue siendo violentamente librado por los seres humanos evolucionados en el plano mental, y por las masas en el plano de las reacciones emocionales; pasará algún tiempo antes de que realmente termine la guerra.

 

Sin embargo, no habría peor desastre que el abrupto fin de este choque entre las reacciones emocionales de la humanidad y las ideologías actuales.

Es esencial que estas cuestiones sean más claras en las mentes de los hombres antes de hacer cualquier elección o decisión final.

 

Esto debe recordarse y los estudiantes harían bien en evitar el desaliento y entrenarse para saber esperar con optimismo espiritual que el camino de la humanidad se despeje. Una elección demasiado prematura en la actualidad podría ser sólo una decisión provisoria basada en la conveniencia y la impaciencia. La Jerarquía de ningún modo se halla desalentada, aunque sí algo preocupada de que el factor tiempo no sea correcto.

 

El Principio de Conflicto es familiar a todo aspirante esforzado y condiciona toda su vida, produciendo crisis y tensiones, a veces casi insoportables; sin embargo, indican un rápido desarrollo y un constante progreso. La actividad de este principio está grandemente acrecentada hoy por los siguientes acontecimientos espirituales (Esto está plenamente dilucidado en la página 607):

1. La crisis de las ideologías.


2. El despertar de la humanidad a una mejor comprensión.


3. El aumento de la buena voluntad conduce a la presentación de ciertas separaciones fundamentales que deben ser eliminadas por el esfuerzo humano.


4. El parcial "sellado de la puerta donde se halla el mal".


5. El empleo de la Gran Invocación con sus extraordinarios y rápidos efectos, en la actualidad incomprendidos por ustedes.


6. El gradual acercamiento de la Jerarquía a una relación más estrecha e íntima con la humanidad.


7. El inminente retorno de Cristo.

Hay otros factores, pero éstos serán apropiados para demostrar la expresión acrecentada del conflicto en los tres niveles de la evolución estrictamente humana. El conflicto que engolfó a las masas de todos los países, sigue produciendo conflicto físico, tensión emocional y tremendas cuestiones mentales, que disminuirán grandemente cuando las masas humanas de todas partes se convenzan de que las rectas relaciones humanas son de mucho mayor importancia que la codicia, el orgullo humano, la apropiación de territorios y las posesiones materiales.

 

El Efecto de la Energía de Armonía a través del Conflicto sobre la Humanidad.

Será evidente que esta energía de rayo, que personifica el Principio de Conflicto, tiene un efecto peculiar y curioso sobre las relaciones.

Esto se debe a la interrelación del Rayo de Armonía a través del Conflicto y el segundo Rayo de Amor Sabiduría, siendo éste principalmente el rayo de las rectas relaciones humanas -en lo que concierne al cuarto reino de la naturaleza.

 

 

La energía del amor rige las relaciones entre las almas y controla a la Jerarquía, el reino de las almas;

 

la energía de la sabiduría debería regir todas las relaciones dentro del cuarto reino, el humano;

 

 

algún día inevitablemente será así, de allí el énfasis puesto sobre la necesidad que haya personalidades fusionadas con el alma en el mundo actual, tal como lo postulan las verdaderas escuelas esotéricas.

 

Podría decirse que el Principio de Conflicto, que actúa regido por el cuarto rayo y controlado por el segundo, tendrá por resultado -en lo que concierne a la humanidad- el establecimiento de rectas relaciones humanas y el acrecentamiento del universal espíritu de buena voluntad entre los hombres.

 

Únicamente los pensadores descarriados e incultos dejarían de ver que estos dos resultados del conflicto, engendrados en la actualidad, constituyen los dos factores más deseables, para los cuales deben trabajar todos los hombres de buena voluntad. La afluencia de energía a la humanidad favorece tales esfuerzos y el Principio de Conflicto se ha desempeñado tan eficazmente, que todos los hombres desean la armonía, la paz, el equilibrio, la correcta adaptación a la vida y a las circunstancias y rectas y equilibradas relaciones humanas.

En cada país, en todas las razas humanas, lo que se dice -en forma sincera o nula- en los diarios, la radio y en las conferencias, es en bien de una total armonía y de un amplio reconocimiento de los reajustes necesarios.

 

Hasta las fuerzas del mal que continúan activas, ocultan sus propósitos ambiciosos detrás de un espúreo deseo de unidad mundial, armonía mundial y rectas relaciones humanas.

Las masas humanas de todos los países se han convencido, debido a la evidencia presentada por el Principio de Conflicto, que deben producirse cambios fundamentales en las actitudes y metas de los hombres, si la humanidad quiere sobrevivir, y a su propia manera (inteligente o ignorantemente) buscan una solución.

 

La guerra ha producido mucho bien -a despecho de la destrucción de formas. Las causas de la guerra son mejor comprendidas; las cuestiones involucradas están siendo lentamente aclaradas; la información sobre todas las naciones -aunque incorrectamente presentada- ha despertado al género humano a la realidad de Un Mundo; la mancomunidad en el dolor, sufrimiento, ansiedad, hambre y desesperación, ha unido más estrechamente a los hombres, y esta relación ha gestado más armonía de la que comprende el hombre; el mundo está hoy más que nunca estrechamente ligado en forma subjetiva (a despecho de todas las separaciones y conflictos externos) en la historia humana; hay una determinación más firme para establecer rectas relaciones humanas y una percepción más clara de los factores involucrados;

 

el nuevo Principio de Participación, inherente al segundo Rayo de Amor Sabiduría, vinculado tan fundamentalmente con las relaciones, está ganando terreno, y su potencia es liberada por la actividad del cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.

 

Este Principio de Participación, aunque divorciado de cualquier aprobación oficial, está en consideración, y algún día será el factor que regirá la vida económica del mundo, regulada y controlada por esos hombres que están alertas a la necesidad humana en el plano físico.

 

Este Principio de Conflicto se halla además activo en todas las instituciones, grupos y organizaciones de todos los países y en cada sector del pensamiento humano.

Sus resultados son, primero, la humanidad despertará a ciertos desarrollos y posibilidades humanas y, segundo, conducirá a ciertas renunciaciones básicas, una vez que las cuestiones sean vistas con claridad y la separación que existe en realidad entre los valores espirituales deseables y los valores materiales indeseables, se hayan esclarecido.

 

En política, por ejemplo, el sistema de dos partidos está basado en una premisa correcta, pero en la actualidad no es un sistema satisfactorio, a causa de la estupidez humana.

 

Representa en verdad a los grupos reaccionarios en cualquier país y también al partido progresista, alerta a las nuevas posibilidades;

 

la meta de un partido consiste en detener la vida del espíritu, en clarificar por medio de la obstrucción y en contener o evitar, el avance demasiado rápido de los impacientes e inmaturos;

 

el partido progresista debe estar compuesto por quienes sean conscientes de las cosas antiguas e innecesarias, y son siempre precursores, aunque frecuentemente no poseen gran habilidad en la acción.

 

Aún no es posible establecer una línea de demarcación tan clara entre los dos partidos mundiales básicos; tampoco las masas ignorantes aprecian los valores espirituales de los dos grupos.

 

Actualmente la política de partido es tan egoísta y, por lo tanto, tan reaccionaria, como lo es la masa humana; la meta del político común de cada grupo, no es el verdadero bien para la humanidad, pues generalmente solo su propia ambición egoísta y el deseo de conservar cierta ideología política los pone en el poder, constituyendo la meta de sus esfuerzos.

El Principio de Conflicto está actuando también en las iglesias, pero por desgracia lentamente, debido a la corrupción y al efecto soporífero de la teología eclesiástica; quisiera que observen la elección de mis palabras; no he dicho "de la cristiandad", pues la verdadera cristiandad, tal como el Cristo la enseñó, carece de abusos teológicos y debe ser restablecida y lo será, o quizás más exactamente -alcanzará su primera etapa de expresión.

 

En todas partes, el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto está activo en la familia humana y dominando los asuntos humanos; en todas partes en la vida del individuo, en la vida de grupos, organizaciones e iglesias, en la vida de las naciones y en la vida del género humano como un todo, las cuestiones están siendo clarificadas y la humanidad conducida de una renunciación a otra hasta que algún día el reino humano tome conjuntamente la cuarta iniciación y la Gran Renunciación sea aceptada;

este paso, muy lejos aún en el futuro, afiliará a la humanidad con la Jerarquía y librará a millones de hombres de la esclavitud del materialismo.

 

Inevitablemente, llegará este momento en la historia humana. El primer indicio de que la visión distante ha sido vislumbrada, podría ser quizás observada en el instinto prevaleciente de compartir, motivado actualmente por el instinto de autoconservación, pero desarrollándose definidamente como un posible modo de acción en el horizonte lejano del pensamiento humano.

 

La verdadera participación involucra definidamente muchas pequeñas renunciaciones y sobre estas pequeñas renunciaciones la capacidad para la libertad es generada lentamente y el hábito de la renunciación puede ser eventualmente estabilizado; tal capacidad, hábitos, actividades altruistas y actitudes habituales espirituales, son las etapas preparatorias para la Iniciación de la Renunciación, así como el esfuerzo para servir al semejante es preparatorio para la tercera Iniciación de la Transfiguración.

 

El Factor del Rayo de Amor Sabiduría cuando controla al Rayo de Armonía a través del Conflicto y complementa el Retorno de Cristo.

 

En el primer párrafo de esta instrucción he atribuido la inevitabilidad del inminente retorno de Cristo, a la decisión de la humanidad de precipitar en el plano físico el conflicto existente, determinando así Su esfera de actividad.

 

En enseñanzas anteriores también he señalado que podría venir de tres maneras simultáneamente o en una de las tres. Las cuestiones surgidas como resultado del conflicto en el plano físico, y su traslado actual (por decisión del hombre) al plano mental, han evidenciado totalmente el hecho de que el lugar de la influencia del Cristo será, por lo tanto, los tres mundos de la evolución humana, que incluyen lógicamente los niveles físicos de la experiencia y exigen su Presencia física.

Aclararé parcialmente estos hechos y me extenderé algo más sobre los tres modos de Su aparición, llegada, advenimiento y reconocimiento físico por la humanidad:

 

1. Por la influencia que Él ejerce sobre los iniciados y discípulos que están ahora o estarán, en el momento de Su llegada, activos en los tres mundos de la evolución humana. Esto significa que influirá telepáticamente sus mentes. Dicha influencia será Su principal trabajo en el plano mental. Constituirá uno de Sus métodos más eficaces en Su propuesta interferencia espiritual en los asuntos mundiales. Por intermedio de los miembros o afiliados de la Jerarquía, tendrá puestos de avanzada de Su conciencia en cada nación. Por intermedio de ellos Él puede trabajar.

 

2. Por la afluencia de vida o conciencia crísticas en las masas, en todas partes y naciones. Esta afluencia espiritual traerá la reorientación del deseo humano y evocará la reacción emocional a Su presencia.

 

Por lo tanto, esto pone al plano astral dentro de la esfera activa de Su influencia, e involucra la liberación de la energía de la buena voluntad en los corazones de los hombres, predisponiéndolos a las rectas relaciones humanas. El establecimiento de rectas relaciones es el objetivo principal de la triple actividad de Su llegada. Las masas de todas partes responderán al trabajo y al mensaje de Cristo, al ser complementados desde el plano mental por los discípulos e iniciados, influidos por la mente de Cristo.

3. Por Su aparición física entre los hombres. Por medio de Su aparición inmediata,

 

Él puede establecer un potente punto focal de energía jerárquica en la Tierra, que fue imposible hasta ahora.

 

Él no ha desertado nunca de la humanidad y siempre mantuvo Su promesa de estar con nosotros todos los días, hasta el fin de la era. Los hombres de todos los países sabrán dónde encontrarlo.

El lugar o ubicación de este punto focal de Su triple actividad espiritual no puede ser divulgado, pues depende del resultado de los procesos consecutivos de influencia y afluencia.

 

El primero de los métodos que conducirá a la eventual reaparición física de Cristo ha sido puesto en movimiento; los discípulos e iniciados de todos los países están comenzando ya el trabajo preparatorio para la afluencia de la fuerza espiritual crística que conduce al despertar de la conciencia crística (como se la llama comúnmente) en el corazón de los hombres. Esta afluencia vendrá como resultado de tres actividades:

 

1. Por el trabajo y la enseñanza de los discípulos e iniciados entrenados, cuando cada uno de ellos, a su propia manera inculquen la seguridad de la llegada de Cristo, complementando así la innata expectativa de las masas.

2. Por la evocación de una respuesta jerárquica unida, mediante el empleo de la Gran Invocación. Observarán de qué modo esta Invocación puede ser interpretada, teniendo como base las tres formas en que retornará Cristo.

a. "Que afluya a las mentes de los hombres".

La influencia ejercida sobre las mentes de los discípulos.
La iluminación de la humanidad inteligente.
El plano mental.
Estrofa primera.

 

b. "Que afluya Amor a los corazones de los hombres".
La influencia ejercida sobre las masas de todas partes.
La afluencia del espíritu crístico.
El plano astral.
Estrofa segunda.

 

c. "El Propósito que los Maestros conocen y sirven".
El afianzamiento de la energía jerárquica en la Tierra.
La aparición física de Cristo.
El plano físico.
Estrofa tercera.

 

Lo que este propósito divino puede ser, Cristo Mismo lo revelará a Su llegada; el punto focal de Su actividad dependerá del medio utilizado por Él, para complementar ese propósito -conocido sólo por Él y los Miembros avanzados de la Jerarquía.

Si la política fuera el medio por el cual Él puede servir mejor, entonces ella determinará la ubicación del punto focal;

si fueran las organizaciones religiosas del mundo, será en otro lugar;

si fuera la economía o las ciencias sociales, resultará apropiada otra.

En todos los casos, según el factor determinante que Le indique el lugar apropiado para su punto focal, así será el número, capacidad y categoría, de los discípulos que estarán activos en el campo elegido. Más, no puedo sugerir.

 

3. Por la demanda o plegaria, o el deseo exteriorizado de las masas para la aparición de un Liberador y para el establecimiento de rectas relaciones humanas, más el trabajo de las personas espiritualmente orientadas de todas las naciones y credos.

Estos tres factores están actualmente presentes, pero no tienen todavía la potencia necesaria para ser inmediatamente efectivos. Sin embargo, este triple núcleo de factores determinantes está ya firmemente establecido; en esta realidad tendrán un terreno sólido para un sano optimismo.

Debe señalarse que el Principio de Conflicto es motivado fuertemente por estos mismos factores. La influencia de todos los discípulos e iniciados y el consiguiente estímulo de sus naturalezas y de su medio ambiente, deben inevitablemente producir conflicto; la afluencia del estimulante amor de Dios a los corazones de los hombres debe igual e inevitablemente producir conflicto; la línea de separación, entre los hombres de buena voluntad, y la falta de respuesta de las naturalezas de quienes no están influidos por esta cualidad, se aclarará abundante, útil y constructivamente.

Será evidente que cuando Cristo establezca el "centro o punto focal del Propósito divino", en algún lugar definido de la Tierra, su radiación y potencia complementadora producirá también el conflicto necesario, que precede a la clarificación y a la renunciación de las obstrucciones.

 

Pero llegará una etapa, en estas tres esferas de actividad, propuesta por el Cristo, en que el conflicto será reemplazado por la armonía; esto se deberá al hecho de que la energía de armonía a través del conflicto está bajo el control o la influencia de la energía del segundo Rayo de Amor Sabiduría.

 

En lo que se refiere a la humanidad, como una totalidad, el conflicto de ideas y deseos emocionales es actualmente tan agudo, que finalmente se agotará a sí mismo y los hombres se dirigirán, con alivio y anhelo de evadir otro desorden, hacia las rectas relaciones humanas; esto constituirá la primera y mayor decisión humana que conducirá a la tan anhelada armonía.

 

La actitud de las masas tenderá entonces exactamente hacia la armonía, debido al trabajo de los hombres y mujeres de buen voluntad, cuando complementen la "afluencia del amor de Dios a los corazones de las hombres".

 

Hemos llegado a un punto donde la inevitabilidad del retorno de Cristo queda establecida científicamente y de acuerdo a la Ley; esto constituye una demanda a la que Él no puede negarse y debe obedecer.

 

Este cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto actúa (en lo que concierne al proceso iniciático) por medio del corazón, o lo que los esoteristas denominan "el centro cardíaco" -punto focal por el cual puede afluir la energía del amor.

 

Cuando Cristo establezca Su punto focal en la Tierra, será por naturaleza un pequeño centro cardíaco a través del cual podrá afluir persistentemente la energía del amor de la Jerarquía.

La armonía (producida por el Principio de Conflicto) causará un alineamiento, de manera que el amor -afluyendo desde el Corazón de Dios- penetrará en los corazones de los hombres;

la Jerarquía (centro cardíaco o lugar donde el amor prevalece en nuestro planeta) entrará en relación con la humanidad, y el nuevo grupo de servidores del mundo (complementando el amor de Dios e iluminado por la Mente de Dios) entrará también en relación con los hombres y mujeres de buena voluntad de todos los países, cuya tarea es hacer que los corazones de los hombres respondan al amor de Dios y sean receptivos a ese amor o, de otra manera, receptivos a la conciencia del Cristo.

 

Este alineamiento, en proceso de ser realizado ahora, tendrá lugar automáticamente cuando se reconozca en forma general la eficacia del Principio de Conflicto para traer la liberación; así los corazones de los hombres, el corazón del planeta, es decir, la Jerarquía, y el corazón de la Jerarquía, el Cristo, se hallan en un estado de contacto positivo; cuando este canal esté abierto y libre de obstrucciones, entonces Cristo vendrá. Nada puede detener Su aparición y -de acuerdo a la Ley- Él no puede volver la espalda a la oportunidad ofrecida.

 

Así, oportunamente, el Señor del Amor -en respuesta al grito invocador de la humanidad, despertado por el Principio de Conflicto- "debe volver al lugar elevado de sacrificio y caminar abiertamente con los hombres sobre la Tierra".

Su corazón, personificando al amor de Dios, es extraído desde el corazón del planeta (la Jerarquía) y llevado a los corazones de los hombres; entonces el sendero de Su retorno al servicio en la Tierra, estará libre de obstrucciones. Nuevamente de acuerdo a la ley se engendra un profundo optimismo, y puede ser correctamente desarrollado.

 

El centro cardíaco de la humanidad es creado por la suma total de los corazones (hablando simbólicamente) de todos los hombres de buena voluntad (dentro y fuera de las iglesias y sin tener en cuenta los conceptos políticos) que están sirviendo a sus semejantes, fomentando los movimientos para el bienestar humano, trabajando para el establecimiento de rectas relaciones humanas y contrarrestando constantemente la separatividad de la mente humana por medio de la incluyente naturaleza del amor divino.

 

Tenemos por lo tanto, como garantía del retorno de Cristo al reconocimiento público, el complemento de un gran alineamiento, que, cuando sea efectivamente completado, creará un claro canal, sendero de retorno, línea de luz o poder magnético entre:

 

1. El centro donde la voluntad de Dios es conocida. Este centro es Shamballa, donde se origina la voluntad al bien. Esta voluntad al bien es amor esencial.


2. La Jerarquía, el centro cardíaco planetario.


3. El Cristo, el verdadero corazón de amor de la Jerarquía.


4. Los iniciados, discípulos y aspirantes que forman el nuevo grupo de servidores del mundo, tratando de personificar el amor y la luz que el mundo actual necesita.


5. Los corazones de los hombres de buena voluntad de todos los países que responden al amor, tal como puede expresarse por medio de rectas relaciones humanas.


6. El punto focal por el cual el Señor de Amor actuará en la Tierra.

Si estudian esta séxtuple progresión del amor divino, desde la manifestación más elevada de la Deidad, descendiendo hasta su aparición por medio de algún punto focal en nuestro conocido mundo moderno, será evidente la creación de una "estructura de acercamiento" muy definida y la construcción de un "Sendero de Retorno", que traerá a nuestro medio el tan largamente esperado Cristo.

Nada puede detener o impedir Su retorno hoy; la evidencia de esta estructura puede verse en todas partes.

 

 

Los Resultados de la Actividad del Cuarto Rayo sobre el Discípulo Individual.

Actualmente, los discípulos del mundo están sumergidos en un océano de energías en lucha; el Principio de Conflicto llega a cada vida; es potente en la conciencia de cada aspirante individual y condiciona la conciencia masiva del género humano. Emocional y físicamente las masas en cada país van siendo despertadas por este conflicto; los discípulos en el mundo y las personas reflexivas de todas partes van despertando mentalmente, como también emocional y físicamente, de allí la intensidad de su problema. Los puntos de crisis en las vidas de los discípulos -durante las últimas décadas- han sido muchos; ahora se ha alcanzado un punto de tensión de naturaleza extrema. ¿Con qué rapidez este punto de tensión puede producir el necesario punto de surgimiento?

No tengo la intención de considerar largamente el efecto de este conflicto en la vida de los discípulos. Concierne a esa historia con la que todos están familiarizados.

Los aspirantes y los discípulos son, desde el ángulo de la evolución, los seres más estrictamente humanos que se encuentran en el cuarto reino de la naturaleza, debido a que la mente, la emoción y la actividad física, están integradas o en proceso de integración, en un todo funcionante.

El discípulo sin embargo sabe que -como resultado del conflicto- se producirá la completa armonización de toda su naturaleza y que la fusión del alma y la personalidad será consumada, para lo cual está trabajando.

 

Puede aplicar el mismo principio al considerar los asuntos humanos generales; necesita ver en todo conflicto mundial los pasos necesarios hacia una armonía eventual -una armonía basada en la verdadera percepción mental y en el sensato idealismo.

 

El proceso de desarrollar la comprensión mental y la sana actitud racional, aunque espiritual, tiene lugar ahora; el surgimiento de tantas ideologías son la garantía de que el verdadero idealismo eventualmente aparecerá y controlará el ideal de las rectas relaciones humanas; la lucha entre el control emocional y el control de la mente en firme desarrollo, está condicionando hoy al género humano.

 

Cuando se libran simultáneamente un conflicto mental, uno emocional y uno físico, los resultados deben necesariamente ser difíciles, pero son siempre superables.

 

Los conflictos en la actualidad son numerosos, vitales e inevitables, existen en la conciencia individual y en la conciencia de la masa; presentan constantemente puntos de crisis y están trayendo hoy un punto de tensión mundial, que es casi insoportable. Pero el discípulo individual y la humanidad tienen ante sí un punto de surgimiento.

¿Qué debe hacer el discípulo mientras él y sus semejantes son dominados por el punto de tensión?

La respuesta es simple. Desarrollar, cada discípulo y todos los grupos de discípulos, la capacidad de pensar sensatamente, estar correctamente orientados y poseer un amplio punto de vista; pensar verdaderamente, sin esquivar cuestiones, mantener siempre la calma, la comprensión desapasionada y amorosa; aplicar en su medio ambiente las cualidades que establecerán rectas relaciones humanas y demostrar en pequeña escala la conducta que caracterizará algún día a la humanidad iluminada;

no desanimarse y mantener firmemente la convicción de la inevitabilidad del destino espiritual de la humanidad; comprender en forma práctica que "las almas de los hombres son una", y aprender a ver, más allá de la apariencia externa inmediata, la interna (a veces remota) conciencia espiritual; saber que el conflicto mundial actual terminará.

 

Lógicamente, el resultado del conflicto no será perfecto, pues la perfección no es aún posible para el hombre; sin embargo, puede crearse una situación tal que permita al Cristo retornar a la relación objetiva con el género humano, y emprender Su tarea para resucitar al espíritu humano de la tumba del materialismo y llevarlo a la clara luz de la percepción espiritual. Para esto deben trabajar todos los hombres.

 

Resumen y Predicción (AÑOS 1940-)

Resumiré ahora algunos de los puntos importantes de esta instrucción:

1. El cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto es el factor controlador de los asuntos humanos de todos los tiempos y, particularmente, hoy.


2. El Principio de Conflicto es el agente del Principio de Armonía y produce las tensiones y tirantez que conducirán, finalmente, a la liberación.


3. La gran Iniciación de la Renunciación, más las numerosas y pequeñas renunciaciones, son el resultado del conflicto interno y preceden siempre a la liberación de la armonía y la paz.


4. El conflicto produce: Guerra Renunciación Liberación.


5. La humanidad está sujeta a las crisis de discriminación, que conducen a la correcta elección. Este problema que actualmente enfrenta la humanidad, llevará a una crisis dentro de las Naciones Unidas.


6. La Jerarquía está sujeta a las crisis de decisión, que conducen a la percepción del Plan, a participar en el Propósito y a evitar el mal.


7. El Principio de Conflicto actualmente está activo en todas: las naciones, religiones y organizaciones, produciendo el surgimiento de la nueva era.


8. El conflicto produce puntos de crisis, luego un punto de tensión y, oportunamente, un punto de surgimiento.


9. El Principio de Conflicto prepara el camino para el retorno de Cristo, que inaugurará la nueva era de armonía.


10. El Cristo vendrá de tres maneras diferentes, por:


a. la influencia ejercida sobre los discípulos y aspirantes, en el plano mental,


b. la afluencia del amor o conciencia crística sobre las masas, en el plano emocional,


c. la reconocida Presencia física de Cristo en la Tierra.


11. Ciertas naciones están actualmente desgarradas por el conflicto, pero avanzan hacia la armonía; otras son puntos focales de discordia, sirviendo así al Principio de Conflicto.


12. La U.R.S.S., los EE.UU. Y el R.U., constituyen un triángulo de energía gobernante que, una vez establecidas las rectas relaciones, puede crear, creará y fomentará rectas relaciones humanas entre los hombres

.
13. La raza judía es un símbolo de la humanidad en su sentido masivo. En la resolución de su conflicto y en la iniciación de la correcta acción tendrá lugar un gran avance en la liberación humana.


14. Cuando aprenda a armonizarse por medio del conflicto el discípulo individual, dará un ejemplo que ayudará definitivamente a toda la humanidad.

¿Qué puedo profetizar y qué puedo predecir en relación con los asuntos humanos y el futuro de la raza?

Quisiera recordarles que ni siquiera la Jerarquía de almas espirituales y liberadas, la Iglesia de Dios invisible, sabe el camino que la humanidad elegirá.

Las tendencias generales son vigiladas y las posibilidades consideradas, las energías que afluyen a la familia humana son dirigidas y manipuladas y las condiciones pueden ser frecuentemente reajustadas, pero los hombres deciden por si mismos la acción directa, hacen su propia elección y ejercen sin impedimento el libre albedrío que pueden poseer en un momento dado.

No profetizo, porque no sé.

Sin embargo, puedo decir que las cuestiones en juego van siendo ahora tan claras que la correcta decisión es más posible que en cualquier otro momento de la historia humana.

Por lo tanto, a menos que las tensiones emocionales sean demasiado agudas, la humanidad decidirá eventualmente la correcta acción a emprender. Sin embargo, las emociones son muy intensas y las personas espirituales del mundo no están lo suficientemente despiertas como para manejarlas. La activación y el despertar de la naturaleza crítica de la época y de los problemas mundiales son una necesidad inmediata, y todos los hombres de buena voluntad deben considerarlos como su primordial deber.

 

Como he dicho anteriormente, si las tendencias que se están estableciendo ahora se desarrollan correctamente, la Jerarquía no prevé la inminencia de la guerra; la guerra puede ser evitada si las naciones se ocupan plenamente de la tarea de reconstrucción y si se inaugura un programa educativo de rectas relaciones humanas, llevándolo a cabo muy sistemática y cuidadosamente.

 

Haciendo hincapié sobre las relaciones subjetivas entre las naciones e ignorando las fricciones externas y los desacuerdos objetivos, puede tener lugar una gran fusión de intereses humanos, lo cual será unificador y duradero; si se ve con claridad la brecha entre la separatividad y las rectas relaciones, los hombres sabrán por sí mismos la acción a emprender.

La guerra se libra hoy entre las ideas antagónicas, y es esencial que esta brecha se vea con toda claridad. Sólo la voz de la opinión pública entrenada y la demanda inteligente de las masas por rectas relaciones humanas, pueden salvar al mundo del caos. Si esto es así, también será claro el deber de todo discípulo individual, hombre de buena voluntad y pensador inteligente. Terminaré mi tema con este pensamiento y la acción que he indicado.


LOS RAYOS DE ASPECTO Y LAS INICIACIONES SUPERIORES

Hemos terminado nuestra consideración del efecto que producen los cuatro Rayos de Atributo sobre la totalidad de la Humanidad y el discípulo individual.

Si estudian la relación de estos rayos entre sí, descubrirán que las energías que hicieron su impacto sobre el pseudo iniciado fueron, ante todo, dos rayos: el séptimo Rayo de Orden Ceremonial y el quinto Rayo de Ciencia, estando ambos en la línea del primer Rayo de Voluntad o Poder, además de otros dos rayos, el sexto Rayo de Devoción o Idealismo y el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto, perteneciendo ambos a la línea del segundo Rayo de Amor-Sabiduría.

 

Estos rayos de atributo actuaron -en conexión con las iniciaciones implicadas- dentro del reino del conocimiento; sin embargo, es conocimiento dedicado eventualmente a la intención espiritual, alcanzada a través del conflicto.

Llegamos ahora a la consideración de los tres Rayos de Aspecto y su efecto general e importante sobre la humanidad en este ciclo y sobre el discípulo que se prepara para la iniciación. Por lo tanto estudiaremos:

El primer Rayo de Voluntad o Poder, activo en relación con la quinta iniciación.


El segundo Rayo de Amor Sabiduría, activo en relación con la séptima iniciación.


El tercer Rayo de Inteligencia Activa, activo en relación con la sexta iniciación.

La actividad unida de estos rayos eleva a la humanidad al reino espiritual superior y concierne a esas iniciaciones que están aún muy alejadas del género humano. También se hallan a considerable distancia del sendero, desde la actual etapa del discípulo común. No obstante, me ocuparé de ellas lo mejor que pueda, porque en los próximos cien años se verá una evidente orientación, de discípulos entrenados, hacia la percepción superior. De esta información extraerán lo que puedan, y concierne principalmente a la actividad en el ashrama -actividad que sin embargo atañe al desarrollo y bienestar humano.

La octava y la novena iniciaciones, regidas por los cuatro Rayos de Atributo, actuando en síntesis con los tres Rayos de Aspecto (y trabajando simultáneamente), lógicamente está mucho más allá de nuestra comprensión; más no puedo decirles, porque sé poco.

¿Les sorprende esta última observación? No debería sorprenderlos. Desde el ángulo exotérico, evolución significa crecimiento y desarrollo, y es aplicable mayormente al aspecto forma de la naturaleza, y el término "evolución" podría así quedar enteramente limitado a la evolución de la naturaleza forma. También podría ser aplicado al desarrollo dentro de los tres mundos y al tercer aspecto de la Vida divina. Sin embargo, desde el ángulo esotérico, evolución significa una creciente y constante sensibilidad a la luz y a la iluminación:

Un Maestro quizás no tenga todo el conocimiento posible desde el ángulo exotérico, y no lo necesita porque (después de la evolución, en la línea del conocimiento, fue decidido por Su tipo de rayo) está en el "camino de la luz", y la luz que está en él y en la cual vive, se mueve y actúa, sirve un propósito dual:

 

1. Puede ser utilizada para procurar lo que necesita en el reino del conocimiento mediante la revelación de la fuente donde puede obtener la información necesaria; literalmente es así, y más de lo que ustedes creen.

Al emplear este tipo de luz, yo, por ejemplo, descubrí a A.A.B.

Buscaba una secretaria que poseyera una cultura y percepción fuera de lo común, y la luz la reveló desde el ángulo de la personalidad en los tres mundos.

2. Puede también ser utilizada para revelar al Maestro lo que tiene por delante y esas regiones de percepción a las cuales sabe que debe llegar eventualmente.

Los aspectos inferiores de esta luz son, en realidad, generados por el alma, mientras que los superiores emanan de la mónada.

Cuando un iniciado recibe la quinta iniciación (que consideraremos ahora) debe demostrar Su habilidad para emplear la "luz disponible", iniciando algún nuevo proyecto en línea con el Plan jerárquico y a tono con los impulsos de su propio rayo.

Este proyecto debe tener un aspecto tanto exotérico como esotérico. (Para ilustrarlo diré: El aspecto exotérico del trabajo que yo -Maestro recientemente nombrado- había dispuesto realizar, se observa en las actividades que pude emprender en el mundo externo mediante los libros que A.A.B. ha escrito para mí, y en el establecimiento de las actividades de servicio, asociadas a la Escuela Arcana.

 

El aspecto esotérico lógicamente lo conozco, pero un análisis del mismo no tendría valor para ustedes, pues no poseen todavía la conciencia iniciática requerida).

Sin embargo, verán que la información que antecede puede arrojar luz sobre nuestro tema inmediato.

...

...

Cuarta Iniciación. La Gran Renunciación o Crucifixión.

Esta Iniciación de la Renunciación (denominada "La Crucifixión" por los creyentes cristianos) es tan familiar para la mayoría de la gente, que me veo en dificultades para decir algo que llame la atención y así contrarrestar la familiaridad que necesariamente disminuye la importancia del tema en su conciencia. La idea de la crucifixión está asociada en su mente con la muerte y la tortura, sin embargo ninguno de estos conceptos subyace en el verdadero significado. Consideraremos algunas de las significaciones vinculadas con esta cuarta iniciación.

 

El signo de la Cruz -asociado en el mundo occidental con esta iniciación y con la fe cristiana- es, en realidad, un símbolo cósmico, que antedata mucho a la era cristiana, uno de los signos principales que se encuentran en la conciencia de Esos seres avanzados, que desde el distante sol Sirio, sede de la verdadera Gran Logia Blanca, vigilan los destinos de nuestro sistema solar y prestan una atención particular (y por qué lo hacen no ha sido aún revelado) a nuestro relativamente pequeño, y aparentemente sin importancia, planeta Tierra.

 

La palabra "crucifixión" deriva de dos palabras latinas que significan "fijar sobre una cruz". (He pedido a A.A.B. que consulte esta palabra en el diccionario, a fin dé asegurar su significado).

La cruz a la cual se hace referencia, en relación con esta iniciación particular, es la Cruz Cardinal de los cielos.

El discípulo se traslada a esta cruz, en la cuarta iniciación, desde la Cruz Fija de los cielos. Sobre esta cruz fija ha estado crucificado desde el momento en que entró en el sendero de probación y pasó al sendero del discipulado. En ese sendero -habiendo trascendido el mundo de los fenómenos y establecido un contacto ininterrumpido con la mónada, vía el antakarana- el discípulo renuncia a la Cruz Mutable de la existencia en los tres mundos (el mundo de las apariencias) y, después de cierto período, se transfiere a la Cruz Fija, erigida en el mundo de los significados, donde aprende constantemente a vivir. Esto abarca el período de las tres primeras iniciaciones.

 

Ahora, habiéndose liberado, mediante la renunciación, no necesita someterse a las pruebas, experiencias y dificultades, que inevitablemente implica la crucifixión en la Cruz Fija;

 

entonces puede ocupar su lugar sobre la cruz cardinal, con todas sus implicaciones y oportunidades cósmicas, que le son conferidas. Esto -en lo que al individuo concierne- es necesariamente simbólico y figurativo en su enseñanza. Sin embargo, en lo que se refiere al Hombre celestial, la aplicación no es simbólica. Es mucho más real.

Desde el ángulo de los supremos Maestros en Sirio, nuestro Logos planetario, Sanat Kumara, sigue estando sobre la Cruz Fija; ascendió a la Cruz Mutable en el primer sistema solar; la Cruz Fija Lo mantiene aún "fijo en Su Lugar" en este sistema solar;

 

en el siguiente sistema solar Se transferirá a la Cruz Cardinal y de "allí volverá a ese Lugar Elevado de donde vino", Podrán ver, por lo tanto, por qué pongo énfasis sobre el hecho de que estas tres cruces son simplemente símbolos de experiencia, en relación con el discípulo individual. Consideremos esto un poco más profundamente.

 

1. La Cruz Mutable rige a los tres mundos y al plano astral en particular. Sobre esta cruz el hombre común está "crucificado" hasta adquirir la experiencia necesaria y se reorienta conscientemente hacia otra fase de desenvolvimiento.

2. La Cruz Fija rige los cinco mundos del desarrollo humano y condiciona las experiencias de todos los discípulos. Por medio de la disciplina y las experiencias así obtenidas, mientras está sobre dicha cruz, el discípulo pasa de una renunciación a otra, hasta que logra la completa libertad y liberación.

3. La Cruz Cardinal rige al Maestro cuando pasa por las restantes cinco iniciaciones; la cuarta iniciación, curiosamente, no está regida por la Cruz Fija ni por la Cruz Cardinal. El discípulo desciende de la Cruz Fija y trata de ascender a la Cruz Cardinal y está regido prácticamente por este período de transición y experiencia. En consecuencia podría observarse que son tres las iniciaciones que prueban al discípulo, respecto al conocimiento y experiencia: la primera, la segunda y la tercera; luego viene una iniciación de transición, seguida por cinco iniciaciones que el Maestro pasa en la Cruz Cardinal.

Debe recordarse que la naturaleza distintiva del hombre sobre la Cruz Mutable es la de la autoconciencia,

 

que el discípulo sobre la Cruz Fija va siendo rápidamente consciente del grupo, cuando las experiencias soportadas han sido correctamente asimiladas,

 

y que sobre la Cruz Cardinal el Maestro se caracteriza por una conciencia universal que pasa finalmente a la conciencia cósmica -un estado del ser, desconocido por ustedes, aún en los vuelos más descabellados de la imaginación.

 

El primer indicio del crecimiento de la conciencia cósmica le llega cuando pasa por la sexta Iniciación de la Decisión. Entonces determina (por medio de Su voluntad iluminada y no de Su mente) cuál de los siete senderos decidirá seguir.

A partir de ese momento, la conciencia de la vida mayor que engloba a nuestro Logos planetario, como Él engloba a la humanidad dentro de Su conciencia, controla acrecentadamente la actitud, la percepción y las actividades del Maestro.

Por lo tanto, pueden ver que la Iniciación de la Crucifixión (de la cual el mundo cristiano se ha apropiado) es mucho más vasta en sus implicaciones de lo que sospechan los estudiantes. Sin embargo, esta apropiación fue intencional, de acuerdo al Plan divino de la Jerarquía, porque siempre algún gran Instructor -por Su vida y enseñanza- llamará la atención sobre alguna iniciación particular.

Buda, por ejemplo, en Sus Cuatro Nobles Verdades, enunció en realidad la plataforma sobre la cual se sitúa el iniciado que ha recibido la tercera iniciación, no deseando nada para su naturaleza personal, liberándose de los tres mundos.

Cristo representó para nosotros la cuarta iniciación, y puso el énfasis sobre esa iniciación con su tremenda transición desde la Cruz Fija al Monte de la Ascensión, símbolo de la transición por medio de la iniciación.

La Iniciación de la Crucifixión tiene un rasgo instructivo sobresaliente, conservado para nosotros en el nombre dado frecuentemente a la cuarta iniciación: La Gran Renunciación.

Una enorme experiencia es concedida al iniciado en este momento; comprende (porque ve y sabe) que el antakarana ha sido exitosamente completado y que allí hay una línea directa de energía desde la Triada espiritual hasta su mente y cerebro, vía el antakarana.

 

 

 

Esto pone en el primer plano de su conciencia, el reconocimiento repentino y asombroso de que el alma misma, el cuerpo egoico en su propio nivel, y lo que durante edades ha sido la supuesta fuente de su existencia, su guía y. mentor, ya no es necesario; como personalidad fusionada con el alma tiene ahora relación directa con la mónada.

Se siente despojado e inclinado a exclamar -como lo hizo el Maestro Jesús- ¿"Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?"

 

Pero hace la renunciación necesaria y el cuerpo causal, el cuerpo del alma, es abandonado y desaparece. Ésta es la renunciación culminante y el máximo gesto de edades de pequeñas renunciaciones; la renunciación marca la carrera de todos los aspirantes y discípulos -la renunciación, conscientemente enfrentada, comprendida y realizada.

 

Anteriormente he insinuado que la cuarta Iniciación de la Renunciación, está estrechamente vinculada a la sexta y la novena iniciaciones.

La sexta es posible sólo cuando el iniciado ha hecho definidamente las renunciaciones necesarias; la recompensa consiste en permitirle hacer una elección totalmente libre y así demostrar su libertad esencial adquirida.

 

La novena iniciación (la de la Negación) no tiene en sí ningún elemento de renunciación. No es negación a la posesión, porque el iniciado se halla en una etapa en que no pide ni retiene nada para el yo separado.

En esta iniciación planetaria final, el Maestro es enfrentado con lo que podría llamarse mal cósmico, con ese depósito de mal que cíclicamente inunda al mundo, y también con el grupo masivo de Maestros de la Logia Negra, negándose a reconocerlo.

De esto me ocuparé más adelante cuando trate de esa iniciación particular.

En relación con la Iniciación de la Renunciación, hay algunas analogías muy interesantes que arrojan una brillante e iluminadora luz sobre su significado. En cierta medida las conocen por haber tratado, en escritos anteriores, el significado del cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto y del cuarto reino, el humano; sin embargo, este propósito puede ser útil si reúno algunas de ellas y demuestro que la Iniciación de la Renunciación es de suprema importancia para la humanidad y para el iniciado individual que lógicamente es un miembro del cuarto reino.

 

Ante todo, este gran acto de renunciación, señala el momento en que el discípulo no posee nada relacionado con los tres mundos de la evolución humana.

 

Su contacto con esos mundos en el futuro será puramente voluntario y para propósitos de servicio. Prefiero la palabra "renunciación" a la palabra "crucifixión", porque ésta última destaca simplemente el sufrimiento soportado por el iniciado cuando renuncia a todo aquello que es de naturaleza material y se convierte en un miembro permanente, que no fluctúa (si puedo usar tal término) y es inmutable en el quinto reino de la naturaleza, el reino de Dios, que nosotros denominamos Jerarquía.

No olviden que los tres mundos de la evolución común constituyen los subplanos físico densos del plano físico cósmico.

La crucifixión encierra el concepto de sufrimiento físico extremo, en forma prolongada; sus últimas "tres horas", de acuerdo con el relato bíblico, tipifican los tres planos de nuestra evolución.

 

El discípulo renuncia a los tres planos, por lo tanto es crucificado en los tres planos. Esto significa el fin de una vida, y desde el ángulo cósmico, el fin de la vida de la personalidad del alma, durante muchas encarnaciones. Si la afirmación de que el sentido del tiempo es la respuesta del cerebro a una sucesión de estados de conciencia o acontecimientos, y si además es verdad que (para el alma) no existe tal factor en la conciencia como tiempo, sino que sólo es conocido el Eterno Ahora, entonces los tres mundos del ser encarnado constituyen una unidad de experiencia en la vida del alma, experiencia que finaliza con la crucifixión, porque el alma en encarnación, por el empleo de la voluntad sostenida, definitiva y conscientemente, renuncia a todo y vuelve la espalda finalmente y por siempre, al mundo material. Así ha dominado el empleo de todos los métodos en los tres mundos de experimento, experiencia y expresión (para emplear tres términos con los cuales los he familiarizado en mis otros libros), y ahora queda liberado.

 

Todo iniciado que hace esta renunciación y soporta la consiguiente crucifixión, está en situación de decir, como lo dijo el primero de nuestra humanidad "Yo, si fuera elevado, atraeré a todos los hombres hacia Mí".

 

Así habló Cristo. El iniciado es ascendido, por su renunciamiento -hecho por medio de la "sangre del corazón"- al mundo de los fenómenos materiales, pues se ha liberado de todo deseo e interés por los mismos, y de cualquier aferramiento que aún pudieran tener sobre él.

Ha logrado desapegarse totalmente.

 

Es interesante observar que el Maestro Jesús pasó por la iniciación de la renunciación, mientras que al mismo tiempo Cristo era elevado a la séptima o Iniciación de la Resurrección.

 

Así, los dos relatos de estos dos grandes discípulos son paralelos -uno sirviendo tan obedientemente a lo Mayor, y Cristo sometiendo Su voluntad a la de Su Padre, en los Cielos.

 

Esta iniciación es, en consecuencia, en sentido excepcional, una experiencia culminante y la entrada en una nueva vida, para la cual todo el pasado ha sido una preparación. Después de la novena iniciación, la Iniciación de la Negación, viene una repetición cósmica de la experiencia de la Renunciación, esta vez exenta del aspecto de la crucifixión; el iniciado, en ese gran momento, renuncia o se niega a establecer contacto con el plano físico cósmico, en sus siete niveles de percepción, a no ser que haya elegido (en la sexta Iniciación de la Decisión) el Sendero del Servicio Mundial.

 

Durante la experiencia del proceso iniciático, en sus primeras tres fases, el iniciado rechaza el control de las energías asentadas en los tres centros situados abajo del diafragma; rehúsa utilizarlas para fines egoístas o de la personalidad.

 

El centro en la base de la columna vertebral ha recibido y distribuido la energía de la autovoluntad (la voluntad del yo inferior), y queda vacío y preparado para la recepción dinámica de la voluntad superior que -empleando el canal de la columna vertebral como senda, o el símbolo del antakarana- afluirá a dicho centro, desde aquél más elevado de la cabeza.

 

El centro sacro, que ha recibido y distribuido la energía, nutriendo los apetitos físicos, a un grado mucho mayor de lo que se comprende en la actualidad, está también bajo control -control que se relaciona con la debida y normal dirección desde el centro laringeo, y con la conservación de la vida en el plano físico, si el iniciado elige encarnar para fines de servicio.

 

El centro plexo solar, que ha recibido y distribuido la energía del plano astral, la del deseo y la emoción, queda igualmente limpio y purificado; su energía es trasmutada en tal grado, que puede ser totalmente controlada por el centro cardíaco que, desde ese momento, hasta la séptima Iniciación de la Resurrección, es "aquel por cuyo intermedio el iniciado desempeña sus obligaciones jerárquicas".

 

Por lo tanto, en la Gran Renunciación, los tres centros inferiores alcanzan un estado de completa purificación o -hablando simbólicamente- de vacío total.

 

No queda ninguna energía propia (relacionada con el milenario pasado egoísta); son simplemente receptáculos puros para las energías de los tres centros superiores.

 

Los tres centros inferiores están relacionados con los tres mundos de la evolución de la personalidad,

los tres superiores con el trabajo y la vida jerárquica, siendo controlados por el iniciado -control que se va perfeccionando acrecentadamente hasta la séptima Iniciación de la Resurrección.

En esa importante resurrección ya no prestan servicio; el Maestro no necesita centros de energía, y Su conciencia es trascendida y se trasforma en un tipo de percepción, desconocida por quienes no han experimentado esas iniciaciones.

 

Si elige tomar un vehículo físico (como muchos lo harán cuando Cristo reaparezca y la Jerarquía se exteriorice en la Tierra), el Maestro "actuará de lo superior a lo inferior" y no (como sucede hoy con los discípulos, aunque lógicamente no con los Maestros) de lo inferior a lo superior".

Cito antiguas frases que existen en los archivos de la Jerarquía. Por lo tanto, no necesitarán ningún centro en los niveles etéricos de nuestro plano físico planetario.

En la cuarta iniciación, el iniciado empezará a funcionar totalmente y siempre en el cuarto plano, los niveles búdicos del plano físico cósmico -nuestro plano intuitivo.

Esto es así, aunque ustedes cuenten de abajo arriba o de arriba abajo. He aquí nuevamente un indicio de la posición central de esta iniciación y de su importancia, siendo precedida y seguida por tres iniciaciones, que conducen a la séptima o iniciación planetaria final, porque las restantes dos iniciaciones no están fundamentalmente relacionadas de ninguna manera con nuestra Vida planetaria.

 

Debido a esta transición permanente del "foco viviente" del iniciado -elevado fuera de los tres mundos y llevado al plano búdico- el concepto de la resurrección se ha deslizado en la enseñanza cristiana, de manera que a la Iniciación de la Crucifixión se la representa como precediendo a la Iniciación de la Resurrección; éste no es en realidad el caso, excepto en un grado menor y como símbolo de la experiencia futura.

 

Del mismo modo, el concepto del sacrificio ha compenetrado toda la enseñanza acerca de la Crucifixión o la Iniciación de la Renunciación, tanto en Oriente como en Occidente.

Ésta es una idea del sacrificio, asociada a los conceptos dolor, agonía, sufrimiento, paciencia, prolongación y muerte.

 

Sin embargo, la verdadera raíz de la palabra sigue siendo la misma y contiene el verdadero significado: "Sacro", sagrado, eso es lo que en verdad sucede al iniciado; es "hecho sacro"; es "apartado" para el desarrollo espiritual y el servicio.

 

Es apartado de lo natural, material, trasmitido, destructivo, obstaculizador, y de lo que traba y disminuye la debida actividad para lograr lo nuevo. Aprende a definir la Plenitud, que es su derecho y prerrogativa divinos.

 

La belleza de la interpretación de esta iniciación y la recompensa para quienes tratan de penetrar en su verdadero significado y significación, son inexpresables; sin embargo, requiere la enseñanza de Occidente y de Oriente para llegar a la verdadera comprensión de la experiencia.

 

Se evidencia que debe romperse totalmente con la antigua vida en los tres mundos de la experiencia, que ha caracterizado el trabajo del alma durante tanto tiempo.

 

Esto significa la muerte en su forma más real y útil; toda muerte, como sucede hoy en el plano físico, es por lo tanto de naturaleza simbólica, y marca el momento en que el alma finalmente "muere" para todo lo material y físico, así como el ser humano muere para todo contacto en los tres mundos, antes de volver a reasumir la vida encarnada.

En el plano búdico o intuitivo (el cuarto nivel del plano físico cósmico) la naturaleza de la mente -aún la de la mente superior o el nivel del pensamiento abstracto- pierde su control sobre el iniciado, y de allí en adelante sólo es útil para prestar servicio.

Entonces tiene lugar la intuición, la razón pura, el total conocimiento iluminado por el propósito amoroso de la Mente divina -para mencionar algunos de los nombres de este cuarto nivel de percepción o de sensibilidad espiritual- y el iniciado vive de allí en adelante en la luz del conocimiento correcto o directo, expresándose en sabiduría en todos los asuntos -a ello se debe los títulos de Maestro de Sabiduría o Señor de Compasión, dados a Quienes han pasado la cuarta y la quinta iniciaciones, recibiéndolas muy cerca una de la otra.

 

 

El Maestro actúa desde el nivel búdico de percepción, en él vive Su vida, emprende Su servicio y desarrolla el Plan en los tres mundos, para los cuatro reinos de la naturaleza.

 

Esto no se debe olvidar. Recuérdese también que el logro del enfoque y la obtención de la liberación no son el resultado de una ceremonia simbólica, sino de vidas de sufrimiento, de renunciaciones menores y de experiencia consciente.

 

Esta experiencia que conduce a la cuarta iniciación es una empresa definidamente planificada, obtenida a medida que es gradualmente conferida la verdadera visión, presentido el Plan divino y se colabora con ese Plan, y la aspiración inteligente reemplaza a los vagos anhelos y esfuerzos esporádicos "por ser bueno", como normalmente lo expresan los aspirantes.

 

En consecuencia se evidenciará por qué esta cuarta iniciación está regida por el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. La armonización de los centros inferiores con el superior, la armonización o el establecimiento de rectas relaciones entre los tres mundos de la evolución humana y el plano búdico, la relación gradualmente creada sucesivamente por cada iniciación entre la humanidad y la Jerarquía, más el servicio prestado para establecer rectas relaciones entre los hombres -son algunos de los resultados que ustedes ahora pueden captar teóricamente; algún día los captarán en forma práctica y sustancial, por propia experiencia.

Con esta energía de rayo trabaja el iniciado cuando hace la Gran Renunciación, y por ello es transferido a la Cruz Cardinal de los Cielos.

 

Ésta energía le permite vivir en el Eterno Ahora y renunciar a las ataduras del tiempo. A través de toda la experiencia lucha contra lo material; de acuerdo a la ley de nuestro planeta (y si sólo lo supieran, de acuerdo a la ley de nuestro sistema solar) nada se logra excepto por la lucha y el conflicto -lucha y conflicto asociados en nuestro planeta con el dolor y el sufrimiento, pero exento del sufrimiento después de la cuarta iniciación.

 

Puede notarse aquí un indicio respecto al propósito, para el cual existe nuestro pequeño planeta, y su posición excepcional en el esquema de las cosas.

 

Como he mencionado anteriormente, el iniciado trabaja de "arriba abajo". Esto es sólo un modo simbólico de hablar.

 

Al igual que su gran Maestro, el Cristo, cuando trata de servir a la humanidad, "desciende al infierno", el infierno del materialismo y de la vida del plano físico, y allí trabaja para la continuación del Plan.

 

Leemos en la enseñanza cristiana que "Cristo descendió al infierno y enseñó durante tres días a los espíritus prisioneros". Esto significa que Cristo trabajó con la humanidad en los tres mundos (pues el tiempo y el proceso de los acontecimientos son considerados por los filósofos como sinonimias) durante un breve período de tiempo, pero fue llamado (teniendo en cuenta Su excepcional tarea de personificar el principio amor de la divinidad por primera vez en la historia del mundo), a ser el Guía de la Jerarquía.

 

El mismo concepto de trabajar en los tres mundos de la existencia del plano físico (en sentido cósmico) está representado en la frase del Nuevo Testamento que dice: "el velo del templo fue raspado en dos de arriba abajo”.

 

Este velo, hablando simbólicamente, divide a la humanidad o le impide la participación en el reino de Dios. Fue rasgado por Cristo -un servicio excepcional que prestó tanto a la humanidad como a la Jerarquía espiritual; facilitó una comunicación más rápida entre esos dos grandes centros de la vida divina.

 

Les pediría que mediten sobre la Iniciación de la Renunciación, recordando siempre en su vida diaria, que este proceso de renunciación, que implica la crucifixión del yo inferior, es sólo posible si se practica el desapego todos los días.

 

La palabra "desapego" es sólo un término oriental para nuestra palabra "renunciación".

 

Es el empleo práctico de la información que he dado aquí. También quisiera (por extraño que parezca) que se acostumbren a la crucifixión, a sufrir con desapego, sabiendo que el alma no sufre en absoluto, y que no habrá dolor ni agonía para el Maestro que haya alcanzado la liberación.

 

Todos y cada uno de los Maestros han renunciado a lo material; han sido elevados de los tres mundos por Su propio esfuerzo; Se han desprendido de todos los impedimentos; han dejado atrás el infierno, y el término "espíritu aprisionado" ya no es aplicable a Ellos. Esto no lo han logrado con propósitos egoístas.

 

En los primeros días del sendero de probación, la aspiración egoísta predomina en la conciencia del aspirante, sin embargo, a medida que huella ese sendero y también el del discipulado, abandona todos esos móviles (una renunciación menor), y su única meta, al buscar la liberación y la libertad en los tres mundos, consiste en ayudar y socorrer a la humanidad. Tal dedicación al servicio es la marca de la Jerarquía.

 

Podrán ver, por lo tanto, que Buda preparó el camino para la Iniciación de la Renunciación o de la Crucifixión, por Su enseñanza y Su énfasis sobre el desapego. Reflexionen sobre estas cosas y estudien la gran continuidad de esfuerzo y colaboración que caracteriza a los Miembros de la Jerarquía espiritual.

 

Mi plegaria y deseo es que visualicen con claridad la meta y que la "fortaleza de su corazón" sea adecuada a la empresa.

 


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